martes, 15 de mayo de 2012

~Capitulo 10

Bajo las escaleras despacio ya que mi cabeza estaba hinchada y me dolía mucho. Cogí el café que estaba encima de la mesa de la cocina, y un par de pasteles. Me siento en el sofá y pongo la tele flojito. El café hacía sus efectos en mí, la resaca iba desapareciendo, y ya podía escuchar la tele sin que fuese un suplicio. El pastelito rosa que ayer partí por la mitad para Niall hoy era solo para mí, porque el aún dormía.
Había pasado ya una hora desde que me desperté y estaba aburrida. Así que fuí a la habitación de Liam, que estaba perfectamente ordenada, y fuí a despertarlo.
-Liam, vayamos a hacer algo!
-¿Qué hora es?
-Laaas..10 de la mañana y estoy aburrida.
-Vale, pero a cambio quiero una clase de español.-Ya había olvidado la promesa que hizé a Harry. Si, la que implicaba clases de español. Pero no era tarde para empezar.
-Eso esta hecho. Llamo a los demás y también se la doy a ellos.
-Vale, en 5 minutos estoy listo.-Me da un abrazo de estos que te reconfortan en los peores momentos, haciéndote sentir querida, y sabiendo que para todo tendría a esa personilla ahora tumbada en la cama solo en calzoncillos sonriéndome.

Fuí a despertar a los demás chicos y a Ainhoa. Todos un poco molestos cuando empiezo a chillarles en español, pero cuándo les digo que hoy hay clase de español  y pasteles todos terminan levantándose de un brinco. Los 5 corrían por las escaleras, sobre todo Niall, que esperaba encontrar con su pastel rosa, pero que ya me había comido yo.

Todos estábamos en la mesa, comiendo riendo y enseñándole un poco de español. Claro que echaba de menos a Harry, porque sin el nada era lo mismo. Me había hecho adicta a él, a todo lo que me hace sentir cuando estoy con él. Porque desde ahora, el completa mi mitad, aunque nadie debería cargar con el peso de completar lo que nos falta.

Las horas pasaban rápido, claro que los chicos me hacían féliz. Pero no estaba del todo bien hoy. Me encontraba débil, sin fuerzas para seguir. Cualquiera hubiera pensado que ha sido por la borrachera de la otra noche, pero podía saber que no era por eso. Lo que me pasaba es que sin él ya no me sentía lo mismo. Y no podía soportar el pensar que no esta aquí, se ha ido sin que le pueda decir lo que siento por él. Que quiero vivir cada minuto de mi vida como una pareja con él, que no quiero seguir siendo lo que he sido hasta ahora. Quería ir cogida de la mano con él, y que todos se enteren de que el es mio, que me quiere y que yo lo quiero a él. O eso espero.

Después de comer, me fuí a mi habitación. Me pusé la música de One direction, como no. Entonces todo me recordaba a él. Que no sabía si todo lo que había pensado antes era así, que si de verdad el amor que sentíamos era correspondido. Que alomejor solo era una diversión para él, no lo sé. Un entretenimiento durante unos días, de estos que a la semana has olvidado, y te ríes de sus anécdotas. Entonces empezarón a correr las lágrimas por mi cara, ya sin poder pararlo. Era un llanto más bien lo que yo tenía. Impotecia de querer saber una respuesta y no tener a quién preguntarla. Tenía un gran abujero en mi pecho, sabiendo que de la persona que estaba enamorada volviese a hacerme daño, ya que el es famoso, y eso empeora las cosas. Porque yo de él no me enamoré por su fama, ni por su dinero. Me enamoré de como era, como me trataba, que me acariciaba, y que quería ir despacio. A lo mejor quería ir despacio porque no tenía nada claro, o simplemente no me quería. Estaba boca abajo, tirada en la cama, sin poder parar de llorar, mojando las bonitas sabanas de la cama blancas con machurrones de rimel.

La puerta suena. Derrepente me pongo en alerta, sin saber quién era. Me limpio como puedo la cara de rimel, y algún impaciente tocaba. Aún que me limpiaba la cara, yo seguía llorando. Abrí la puerta, sin poder hacer otra cosa, ya que el impaciente del otro lado de la puerta no paraba de tocar a la puerta.

La persona del otro lado de la puerta, entro derrepente a la habitación solo con verme a sí. Su cara expresaba dolor, sin aún decir porque estaba llorando, ni que pasaba. Parecía sentir lo mismo que yo.

-¿Qué te pasa Ana?-Viene y me abraza. De los abrazos que no te ayudan a seguir a delante, que te derrumban. El hacía que tuviese más ganas de llorar, y me derrumbe en su brazo, sin poder parar de llorar, con un llanto como si de un disparo en el corazón se tratase. El me abrazaba más fuerte, como si no se cansase de tenerme entre sus brazos, llorando sin parar sin saber aún cual era el motivo. Cuándo paso un tiempo, que estaba mejor, aún llorando, me senté en la cama y el me siguió  sin musitar palabra, aunque su cara se notaba triste.
-¿Me vas a decir que te pasa?
-Es por Harry.-Mi voz se notaba ronca después del llanto, y la sentía seca.
-¿Qué pasa?
-Que estoy enamorada de él. Y quiero decirle que quiero estar con él ahora y siempre. Por el resto de mis días. Ya se que suena cursi pero es lo que siento. Y dudo que el quiera lo mismo, soy una chica normal que no puede darle lo que le da una famosa. Solo puedo quererlo más que nadie lo querrá. No tengo fama ni dinero, y no se puede decir que sea demasiado bonita.
-Ana, eres lo que el necesita. Una chica que tenga buenos sentimientos, y que no sea famosa. Y claro que eres guapa, si no Harry no te hubiese elegido atí. Lo siguiente es que eres jóven, mucho mejor que una de las chicas que el solía llevar.
Rompo en un llanto de nuevo. Niall viene y me abrazá, con fuerza, intentando darme animos. Porque todo lo que ha dicho lo dice muy convencido. No sabía que hacer, solo sabía que quería decirselo. Y lo haría en cuanto llegase a casa.
-Limpiate esas lágrimas. No llores más. Seguro que todo sale bien.
-Niall, no lo sé. No sé si todo saldrá bien porque no soy tan positiva como tú. Yo no soy una irlandesa loca, que salta muy alto desafiando la gravedad.-Era el momento incomodo en el que lloras y ries, y tienes una voz extraña.
-Eso es lo que me gusta, ver esa sonrisa que tanto me gusta.
La puerta de la entrada se abre derrepente. Miro a mi reloj y puedo observar que ya son las 8, que quién ha llegado es Harry. Niall me mira, me empieza a quitar los manchurrones de rimel de la cara, y me arregla el pelo con sus dedos de terciopelo. Me coge la cara entre las manos y me mira fijamente a los ojos, sonriendo.
-Ya sabes lo que tienes que decir. No pierdas más tiempo. Suerte pequeña.-Me da un beso en la frente, dando animos. Se sienta a mi lado en la cama, esperando a que entre Harry por la puerta. La espera es tremenda, quizás solo pasase un minuto desde que sonó la puerta, pero yo ya estaba llorando de nuevo.
En ese momento tocarón a la puerta, y Niall se levantó. Yo le dije que ya abro yo. Me levanté y fui decidida a abrir la puerta, aunque con los ojos llenos de lágrimas cuesta un poco. Cuándo abrí la puerta encontré a Harry con una enorme sonrisa dibujada en la cara. Aunque cambio solo con verme llorando, y directamente se lanzo a rodearme con sus brazos, preocupado.
-¿Qué pasa?¿Qué has hecho Niall?
-Nada, el no ha hecho nada. Tengo que hablar contigo ,Harry.

De nuevo, como en otras ocasiones, su expresión era seria, no quedaba ninguna sonrisa en la cara, como siempre pasaba. Creo que se esperaba lo peor, aunque no era así.
-Me voy, si necesitais algo avisadme. Os quiero.-Niall rompe el silencio con sus palabras, abre la puerta y se marcha, sin decir nada más.

Nos mirabamos a los ojos, sus ojos verdes se clababan en mí, esperando una pregunta, una respuesta, o lo que fuese que saliese de mi boca. Yo aunque teniendo delante a Harry no podía parar de llorar y no podía pronunciar palabra.

-¿Cuál es el problema?¿He hecho algo mal? Dímelo, puedo cambiar si es lo que necesitas.-Empieza a moverse frenéticamente por la habitación, pronunciando cosas que se supone que el hace mal, aunque nada de eso es cierto.
-Tee..Quiero.
El se para en seco, mirandome, en frente de mí. Se calla, deja palabras a medias, pero que ya no hacía falta pronunciar. Se acerca a mí, despacio. Cuándo mueve los labios para pronunciar algo yo pongo mi dedo en  sus labios, callándolo.
-Espera, deja que termine.-Paso mi puño de la manga derecha por mis ojos, eliminando las lagrimas que caían por mis ojos sin parar. Harry se sienta en la cama, y yo empiezo a moverme nerviosa por la habitación sin poder parar de tocarme los dedos, el pelo y cualquier cosa que me quitase el estrés.-Quizás me este precipitando diciendo esto, pero no aguanto más. Necesito decirte que te quiero, que eres lo que necesito en mi vida. Me gustaría ser de las que no se enamoran, que están bien como estamos nosotros ahora. Pero yo no soy así. Y pues que quiero ser algo más para tí. He estado llorando toda la tarde, pensando en que decirte, en como decirte que me muero porque seas mío. Y a lo mejor esto lo estropeé todo, pero quiero ser tu novia.-Silencio. Cuándo el silencio cae en la habitación sé que todo a acabado. Que no quiere nada conmigo, que solo era un juego. Mañana tendré que buscar un piso nuevo. Aunque me había costado parar de llorar, eso no había servido para nada, porque ya estaba llorando otra vez. No podía creerlo, esto me superaba más de lo previsto. Mala idea la de decirle que lo quería, que era lo que deseaba. Aunque es verdad, para que negarlo. En ese momento noto unos brazos que me rodean y me dan la vuelta. No sé de quien son, y solo puedo bajar la cabeza, porque en estos momentos tampoco quiero saberlo. Miro al suelo y puedo ver los zapatos de Harry, y parte de pantalón Beige. Sus manos estaban ahora en mi barbilla, intentando que la levantase, pero yo me oponía y hacía fuerza hacía abajo. Pero ya que el tenía más fuerza terminó levantándome la barbilla y limpiándome las lágrimas con sus manos. Me retira el pelo y lo pone detrás de mi oreja dulcemente. Ya que no tengo los ojos empapados puedo ver que sonrié.
-¿Porque sonríes? ¿Te ries porque he hecho el ridículo diciendo que te quería?Porque a mí no me hace gracia..
Una carcajada salía de su cara, aunque a mí no me hacía ni pizca de gracía. Se reía de mí por mis sentimientos, porque yo no podía negar que estaba loca por sus huesos, y él se reía.
-Lo que pasa es que me rió porque yo también te quiero, quiero ser tu novio y me hace gracia que por un momento hallas pensado que no sentía lo mismo. Ya sé que no somos iguales, que hay muchas diferencias. Pero amor, ¿nadie te había dicho que son distintas las piezas que forman un puzzle? Intentemos formar un puzzle. Los dos. Seguro que saldrá bien, porque te quiero. Eres de las chicas que presentaría a mi madre¿sabes?-A su madre..¡ANNE! ¿Me desmayo ya o espero un poco?-Bueno, ya que hoy hemos empezado a salir, estaría bien unas sorpresas¿no?
Se acerca más y me besa. Intercambiando pensamiento, y porque no, también sentimientos. Porque este beso era sincero, porque se notaba. Amor y más amor en el aire, y paramos, y me lleva a la puerta de la mano. Vamos directo al salón donde están todos los chicos. Todos nos miran raro.
-Si, estamos saliendo.
Un sonoro "UUUUUUUUUUU" entre los cinco miembros del grupo suenan asustándome un poco. Todos se acercan y empiezan a empujarnos, y ha removernos el pelo.
-Chicos, tengo que preparar una sorpresa. A sí que coged y llevarosla a dar una vuelta por Londres. Aun queda un rato para que este todo listo.
Llega y se acerca, me da un beso largo en los labios, haciéndome sentir la persona más feliz del mundo. Se acerca a mi oido y susurra "Te quiero, no te haré daño y no te dejaré escapar, ¿De acuerdo amor?



2 comentarios:

  1. dios dios dios tu me quiere matar? *-* me encaanta siguiente siguiente siguiente pero yaa! :) diuu es que em encanta... es tan ASDFGHJKLÑ´wachi *-* direloca (8)

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